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En la entidad continúan las denuncias contra la Alcaldía de Maturín y está vez, Ramón Granado, secretario del sindicato de empleados públicos del ayuntamiento y consejos municipales, denunció ante los medios de comunicación social la creación de un sindicato paralelo dentro del organismo, sin haber llamado a unas elecciones.
Señaló que estas acciones están siendo propiciadas por la directora de
recursos humanos de la alcaldía, Milagros Rangel, quien quiere
constituir un sindicato paralelo para amedrentar a los empleados, en
vez de otorgarle los beneficios que están plasmados en el contrato
actual.
Granado expresó , que han elaborado una planilla para sacar a los
trabajadores del sindicato actual para que se afilien a uno ilegal sin
haber ido a los comicios.
Indicó que la organización a la cual pertenece está legalmente
constituida ante el CNE, incluso ya tienen el cronograma para realizar
las elecciones;es por ello, que hizo un llamado a los empleados
públicos para que conformen sus planchas.
De igual forma, el secretario del sindicato expuso que la deuda que
tiene la Alcaldía con los trabajadores es bastante grave, porque
pasaron un comunicado para que los empleados gozaran del beneficio de
la jubilación y por otro lado los están sacando de nómina sin haberle
cancelado las prestaciones sociales.
Así mismo Granado acotó que, tampoco están pagando las vacaciones en
la fecha indicada, sino después que las personas regresan a la jornada
laboral, a la cual se unen las deudas de los uniformes que tiene más
de un año.
“La alcaldía ha tratado mal a los empleados, y a ello se le suma el
despido injustificado de algunas personas a quienes todavía no se les
ha cancelado el pago correspondiente por sus años de servicio”, apuntó.
Resaltó que los derechos de los trabajadores deben respetarse y la
situación ya se está convirtiendo en una retaliación política por parte
de los directivos de la alcaldía de Maturín, contra los empleados.
Calificó como negligente a la directora de recursos humanos, porque no
atiende los problemas de los empleados y aún no se ha entablado una
conversación con los sindicatos para verificar porque no se cancelan
los pasivos laborales.
Por último manifestó, que ya no gozan del servicio farmacéutico, pues
la deuda con las farmacias no ha sido cancelada, además de no tener
H.C.M desde hace cuatro años y ellos deben recurrir a un hospital
público cuando padecen alguna enfermedad o tienen una emergencia.
Marsiellys Rivas M.
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