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El accidente aéreo de Barajas (Madrid) ha causado 153 muertos y se produjo en un segundo intento de despegue del avión de Spanair siniestrado, después de que el comandante hiciera revisar la aeronave al detectar "una incidencia", según la ministra española de Fomento, Magdalena Álvarez.
En una conferencia de prensa en el aeropuerto de Barajas junto al
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, Álvarez ha
explicado que los datos contrastados con Spanair permiten cifrar en 153
el número de muertos, mientras que en los hospitales madrileños quedan
19 heridos, de los que todavía hay dos "sin reconocer", y en el lugar
del accidente continúan los trabajos de rescate.
La ministra, que ha proporcionado algunos detalles de lo que sucedió
con el avión antes de despegar, ha precisado que la aeronave había
hecho un primer intento de emprender viaje a Las Palmas, pero había
vuelto a la puerta de embarque al comprobar el comandante que había
"una incidencia".
En estas circunstancias, según ha indicado Álvarez, el procedimiento
habitual es que la empresa de mantenimiento de la aeronave, "que en
este caso es la propia Spanair", analiza el incidente y decide si el
avión puede volar.
"Nosotros sabemos que el avión volvió; el contenido de las decisiones
que se tomaron a raíz de esta incidencia se podrá averiguar a través de
la 'caja negra' (del avión) y de la documentación", ha subrayado la
ministra.
Sobre el intento de despegue en el que se produjo el siniestro, Álvarez
señaló que "el avión levantó las ruedas delanteras y seguramente
también las traseras, pero eso también se está investigando".
La comisión de investigación está compuesta por "siete personas
independientes", que están recogiendo "todo tipo de pruebas sobre el
accidente", como imágenes, tejido, documentación o la información que
aportará la "caja negra" del avión, que recoge todas las decisiones
adoptadas en la aeronave.
La ministra ha insistido en que las conclusiones de esta comisión de
investigación serán las que permitan "tanto exigir responsabilidades
como poner los medios para que este tipo de accidentes no vuelvan a
suceder".
Álvarez ha hecho hincapié en que el avión siniestrado tenía sus papeles
en regla, que pasó su última inspección anual en 2007, que estaba
pendiente de pasar en breve la correspondiente a 2008, que había
superado 13 inspecciones específicas y tenía en vigor todos los
documentos exigidos.
Fuentes de Spanair aseguraron ayer tarde que el comandante informó
antes de iniciar el vuelo de una avería relacionada con el indicador
exterior de temperatura, "que se reparó según los procedimientos
establecidos por técnicos de la compañía".
La titular de Fomento ha explicado asimismo que las embajadas
extranjeras han mostrado una "gran preocupación" y ha anunciado que el
Ejecutivo se pondrá en contacto con las representaciones diplomáticas
de los países con compatriotas entre las víctimas, una vez que Spanair
ha hecho públicos los datos sobre los pasajeros, disponibles en la
página web de AENA.
EFE
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