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sábado, 26 de abril de 2008 |
Para los fieles que acuden regularmente a las iglesias católicas, la Madre Candelaria de San José, una religiosa venezolana a la que el Vaticano ha reconocido virtudes que la hacen venerable, alcanzó al doctor José Gregorio Hernández en el camino a la beatificación.
Sin embargo, muy pocos pueden dudar de la singularidad de la vida y del
carácter de esta mujer, que nació en Altagracia de Orituco en 1863.
Fue bautizada con el nombre de Susana Paz Castillo y descendía de
Candelaria Pérez y Bolívar, prima del Libertador, recuerdan sus
biografías. Era de piel trigueña, de cabellos negros y lacios, de
contextura delgada y no muy alta, según la hermana Susana, quien fue de
los pocos miembros de la congregación que la conoció y estuvo presente
en su muerte.
Aunque muchos la recuerdan apacible, al parecer, también era estricta.
Desde muy joven, antes de ordenarse religiosa, fundó hospitales que
atendían a los enfermos olvidados por el Estado en los tiempos
violentos de la Revolución Libertadora, a principios del siglo XX.
En 1906, ella y varias de sus colaboradoras, visten el hábito como
Hermanas de los Pobres de Altagracia de Orituco, pero fracasan sus
intentos para que esa orden fuera legalizada canónicamente. En 1923
logran que se le agregue a la Congregación de la Orden del Carmen.
Recorrió oriente
Esta llanera devota recorrió a lomo de mula el oriente venezolano para
pedir limosna que le permitiera brindarles asistencia médica a los
pobres. A veces con las uñas, se hizo cargo de los más necesitados en
momentos tan terribles como la epidemia de gripe en 1918 y el terremoto
de Cumaná de 1929.
La obra que emprendió hoy mantiene seis colegios, dos casas hogares,
dos ancianatos y otras labores sociales. Ha trascendido las fronteras y
se han creado clínicas y ancianatos en Bolivia y en Brasil. Cerca de 76
mujeres han decidido tomar los hábitos bajo el manto de esa
congregación.
Hoy en día, los restos de la Madre Candelaria de San José, reposan en
la capilla de Nuestra Señora del Carmen, en el corazón de la
urbanización La Campiña de la ciudad Capital, cuyo proceso de
beatificación tardó 38 años, cuando el Vaticano reconoció, mediante
decreto, virtudes heroicas que le da el estatuto venerable, el mismo
que ostenta José Gregorio Hernández.
Alrededor de la sencilla lápida de la beata hay unos pocos testimonios
del agradecimiento de creyentes por los favores recibidos por
intermediación de quien fuera nombrada sierva de Dios en 1969.
La ceremonia del domingo
Como es del conocimiento público, las autoridades eclesiásticas
organizaron para este domingo el acto de beatificación de la Madre
Candelaria de San José, que se realizará en el estadio de béisbol de la
Universidad Central de Venezuela, y será presidida por el delegado del
Papa, cardenal José Saraiva Martins, quien es el prefecto de la
congregación para la causa de Los Santos.
Si bien la misa será a las 11.00 am., la celebración comenzará a las
8:00 am con la realización de diversos actos en honor a la religiosa
guariqueña, a la que se espera que asistan 30 mil peregrinos.
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