|
Se despidió de las canchas |
|
lunes, 26 de mayo de 2008 |
|
El brasileño Gustavo Kuerten puso fin a su carrera como tenista tras disputar su último encuentro en la pista central de Roland Garros y ahora piensa en ocuparse más de su vida.
"Gracias al tenis he aprendido mucho, he tenido que afrontar
situaciones espinosas y eso me ha enseñado mucho como ser humano. El
tenis ha cambiado mi vida (..) Ahora tengo que ocuparme de otras cosas,
tengo que ocuparme de mi", afirmó el tenista en una emocionante rueda
de prensa.
El momento álgido llegó cuando su entrenador, Larry
Passos, le regaló una botella con arena de la pista central de París.
"Ojalá que cada grano de esta arena trasmita la energía que tu
tuviste", aseguró el entrenador.
Kuerten afirmó que llevará esa
arena a su pista particular en París, donde juegan sus hijos y donde
algún día espera ver jugar a sus nietos.
Fue el tercer momento
emocionante de la última jornada como tenista individual de Kuerten,
quien disputará el cuadro doble junto al francés Sébastien Grosjean.
Antes
lloró en la pista al término del partido contra el francés Paul-Henri
Mathieu y tras recibir un trofeo en honor a su carrera. Lloró cuando en
la sala de jugadores fue ovacionado por sus pares. Y estuvo al borde de
las lágrimas ante la prensa.
Guga no sabe lo que hará ahora, quiere
tomarse tiempo para pensar en su futuro, para plantearse su vida. "Ha
llegado el momento de descansar, de ocuparme de mi, de reflexionar
sobre el futuro", dijo el tenista, que se plantea hacer algo
relacionado con el tenis y ocuparse más de su fundación.
El mejor
recuerdo que se lleva Guga es del partido contra el estadounidense
Michael Russell en Roland Garros, cuando levantó una bola de partido y,
en agradecimiento al público, dibujó un corazón en el suelo en un gesto
que se convirtió en el símbolo de su comunión con el público francés.
Kuerten
no lamenta nada de su carrera, aunque reconoce que ha pasado momentos
malos, que a los éxitos le siguieron un descenso a los infiernos que
han acabado por obligarle a la retirada.
EFE
|