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En La Pica necesitan mejoras |
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martes, 25 de marzo de 2008 |
Una vialidad en mal estado, cloacas desbordadas, servicio eléctrico deficiente y poca agua potable, son las características en la parroquia La Pica.
Ante los numerosos problemas que existen en ese sector, los residentes
esperan respuestas claras por parte del alcalde de Maturín, Numa Rojas
y el gobernador del estado Monagas, José Gregorio Briceño, a quienes ya
han presentado sus quejas.
Una comunidad libre de escombros y completamente limpia entra en la
lista de sueños, que los pobladores esperan ver cristalizados.
Jesús Medina es uno de los tantos residentes que espera ver a la
parroquia convertida en una comunidad distinta, donde las personas se
sientan a gusto.
La situación fue descrita por Medina como insoportable y más aún cuando
el agua potable no llega con fuerza. Los residentes le temen a una
sequía.
El habitante mencionó que gracias al asueto de Semana Santa, las
familias pudieron disfrutar de más agua; explicó que en muchas
viviendas de la zona existen bombas para extraer el agua, dificultando
el suministro al resto de los hogares.
La petición efectuada a Briceño fue precisa: la colocación de tuberías
nuevas, con las cuales el suministro del vital líquido sea mayor todos
los días.
En algunos sectores de esta comunidad de agua no es constante y su
consumo muchas veces depende de la compra de botellones o el alquiler
de camiones cisternas.
Medina manifestó que las residencias construidas en la última etapa de
la comunidad son las más afectadas por las fallas de agua potable; en
esas zonas algunas personas suelen caminar con baldes para llenarlos y
así llevarlos hasta sus hogares.
Aguas negras estancadas
Las calles del sector La Pica están llenas de aguas negras estancadas
en los huecos del pavimento. Los vecinos de la barriada temen a
contraer enfermedades.
Benita López, reside en la comunidad desde hace más de 10 años, y
señaló que el bote de aguas servidas tiene más de cinco años en el
sector.
López refirió que en oportunidades de las aguas servidas emana un mal
olor, que penetra en las residencias y se queda por varios días.
La vecina comentó que la situación es desagradable y por ello necesitan
la actuación de los gobernantes de la entidad cuanto antes.
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