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La escuela para niños con discapacidades físicas, Luisa Cáceres de Arismendi, todavía espera por la entrega del título de propiedad por parte de la Alcaldía de Maturín, para la construcción de su sede.
Keyla Ropero, directora de la institución, recordó que en noviembre
del 2007, ella con un grupo de niños y sus representantes, se
dirigieron hasta las instalaciones de la alcaldía para exigir la
entrega de un terreno donde se construya una sede para la institución.
Así mismo, señaló que tiene en su poder un carta firmada por el alcalde
Numa Rojas, con fecha del ocho de noviembre del 2007, donde le seden el
terreno ubicado en el sector Guarapiche II, el cual cuenta con una
hectárea.
Sin embargo, esto ha quedado en solo palabras, ya que, la sindicatura
municipal, presidida por Milagros Barrozzi, no ha entregado el título
de propiedad.
Ropero, señaló, que todas las semanas se reúnen con Barrozzi para
definir una fecha de entrega, pero sólo hay excusas como que la
expropiación del terreno no ha sido ejecutada.
La directora de la escuela Luisa Cáceres de Arismendi, indicó que su
mayor preocupación es que invadan nuevamente el terreno y no se pueda
hacer nada para sacar a los invasores, pues, en dos oportunidades lo
han ocupado y han tenido que trasladarse hasta el lugar con los niños.
Explicó, que no es posible que durante este tiempo los hayan tenido
engañados y que ya son veinte años esperando por una escuela propia.
Beneficios
Con la construcción de una escuela para niños con discapacidad, la
matrícula podrá aumentar de 73 alumnos a unos trescientos
aproximadamente.
De igual forma, habrá espacio para infantes y jóvenes de otros estados
del oriente del país, porque hasta ahora no hay ninguna en otro lugar.
Aunque el colegio ha permanecido por mucho tiempo en el tercer piso del
hospital José Antonio Serres, ya el espacio se está quedando pequeño.
Otro de los problemas del lugar donde están ubicados, es que al dañarse
los ascensores, deben subir a los niños por las escaleras, lo cual se
hace un poco complicado, porque la mayoría usa muletas o silla de
ruedas.
Ropero, explicó, que esta misma situación ha hecho que la matrícula de la institución haya bajado de manera considerable.
Hace algunas semanas, la directiva de la escuela logró reunirse con un
equipo de la gobernación del estado y solo esperan por la entrega del
título de propiedad, pues, cuentan con los insumos necesarios para ir
trabajando en el proyecto de construcción, es por ello, que les urge la
entrega definitiva del terreno.
Marsiellys Rivas M.
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